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La secretaria de Estado de la España Global, Irene Lozano, recepcióno la mesa en la que Manuel Azaña firmó su renuncia como presidente de la Segunda República y de homenaje al propio Azaña, muerto en el exilio en 1939.

La secretaria de Estado de la España Global, Irene Lozano, recepcióno la mesa en la que Manuel Azaña firmó su renuncia como presidente de la Segunda República y de homenaje al propio Azaña, muerto en el exilio en 1939.

En la Embajada de España en Francia tuvo lugar la entrega de la mesa donde Azaña firmo en el exilio en 1939 su renuncia como presidente de la republica Española
La secretaria de estado de España Global Irene Lozano,y el embajador de España en Francia Sr Fernando Carderera Soler presidieron el acto oficial de recepcion de la mesa por parte de la familia Griaule la secretaria agradecio el reconocimiento y la preservacion y donacion de la mesa a España condecorando a Sr Luz Franzoini nieto de Marcel Griaule (etnologo de renombre mundial que habia forgado un vinculo de amistad y confianza con el gobierno de la republica española incluidos Azaña y Negrin
En este acto estuvieron presentes varias asociaciones republicanas asi como autoridades españolas y francesas y la nieta de Negrin ,Carmen Negrin

España ha recuperado el mueble , donado por la familia francesa que lo guardó y protegió todos estos años y, tras una breve estancia en París, viajará muy pronto, a Madrid. Allí pasará a formar parte de la memoria histórica española y constituirá también un recuerdo de un político que, según la secretaria de Estado de la España Global, Irene Lozano, es una “figura indiscutible y un referente democrático para todos los españoles”, más allá de ideologías.

La mesa de Azaña permaneció en la familia Griaule-Franzoni durante décadas. Cuando llegó hasta Luc Franzoni, este decidió donarla a la alcaldía de Collonges-sous-Salève. Sin embargo, las autoridades locales no supieron o no quisieron otorgarle el valor que tenía y la mesa acabó en un “pasillo completamente anónimo”, ha contado Francisca Ledesma, hija de un republicano que llegó a Francia con la Retirada, a comienzos de 1939, y vicepresidenta de la Amical de la Resistencia Española en Annency, a 36 kilómetros de Collonges. Tras llamar esta la atención a las autoridades locales, estas accedieron a trasladarla a la biblioteca municipal, pero tampoco allí estaba mejor cuidada. “¡La tenían a pleno sol!”, ha recordado en París. Fue entonces cuando Ledesma, que tenía contacto con España Global, le propuso a Franzoni, que entretanto había recuperado el mueble, comunicarse con la institución española para ver si le interesaba. Las gestiones fructificaron rápidamente y, este verano, Lozano viajó hasta Collonges para firmar la donación.

“No es la mesa, es el símbolo que representa, la historia de España, el fin de una época, el fin de un sueño”, ha subrayado Ledesma. Para Irene Lozano, quizás, una vez en Madrid, esa mesa que tanto vio y vivió pueda volver a servir de inspiración para nuevos gestos políticos: “Me gustaría ver a esta mesa quizás como elemento que preconiza la posibilidad de que, en torno a una mesa, en España nos sentemos todos a todas las conversaciones que tenemos pendientes y que tan importantes son para la política”.

foto fundacion Azaña

 

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